CONCEPTO

Partiendo de la obra de Kafka así como de la influencia posterior que ejerció sobre otros autores, he perseguido convertir el cuerpo humano en un material artístico que nos muestre el grado de sufrimiento físico hasta su límite máximo, con el objetivo de lograr la depuración a través del dolor, imitando a artistas como Hanna Wilke, Bob Flanagan o David Nebrada.

Consciente de los condicionamientos que recaen en todo lo referente a la corporalidad, pretendo dar un carácter simbólico a la misma, frente a aquella sociedad que aisló a nuestro protagonista tras el cambio sufrido. Tomo el cuerpo como material artístico y lo mutilo hasta su total descorporeización.

Como dijo Gina Pane “la herida es la memoria del cuerpo; memoriza la fragilidad, el dolor, es decir, su existencia real. Es una defensa en contra del objeto y de las prótesis mentales”.

PROTOTIPO

Para plasmar la temática de la metamorfosis vamos a partir de un abrigo plumífero convencional, debido a sus grandes volúmenes. El proceso consiste en crear diferentes niveles de texturas, para mostrar el deterioro corporal.

Los materiales empleados son la guata, con los que se crean los agujeros rotos y el papel, que simboliza la segunda capa de la piel en un pretendido guiño a la Metamorfosis de Kafka. El plumífero está cubierto en su totalidad por mecha de lana fieltrada en distintas tonalidades color verde, pretendiendo una visión dispar y heterogénea.

He jugado con los grandes volúmenes y la distorsión en las formas, así como las técnicas deconstructivistas de artistas como Rei Kawakubo, Yohji Yamamoto, Martin Margiela y Gareth Pugh, haciendo una reinterpretación adaptada al trabajo realizado.